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¿Qué es el neuromarketing?

¿Qué es el neuromarketing?

En los últimos años, el avance de la tecnología ha permitido un estudio más avanzado del público objetivo para las grandes marcas y agencias. Cada vez más, las grandes marcas desean saber cómo reacciona un cliente ante un producto, qué impulso decide comprar una marca y no otra. De todo esto surge una nueva pregunta… ¿Y si entendemos cómo piensa el consumidor? Y de ahí nace la terminología que hoy comentaremos; El Neuromarketing.

 Según la definición oficial, el neuromarketing es la aplicación de las técnicas de la neurociencia al marketing. Su objetivo es conocer y comprender los niveles de atención que muestran las personas a diferentes estímulos. De esta manera se trata de explicar el comportamiento de las personas desde la base de su actividad neuronal.

Imaginaros saber exactamente cómo responde un consumidor ante diferentes anuncios, productos, ante la sensación de un eslogan o por qué se decide por uno y por otro. Eso es exactamente lo que estudia el neuromarketing.

Pero, ¿qué mide exactamente el neuromarketing? Esta ciencia se centra en tres aspectos claves: la atención, la emoción y la memoria.

La misión de toda campaña de publicidad será captar la atención del usuario con un anuncio. Después, deberá transmitir una emoción durante el anuncio y finalmente deberá mostrar el producto en el momento adecuado, cuando el consumidor esté inmerso en él, para que así pueda recordarlo una vez que el anuncio acabe.

Este fin también lo consigue a través de estímulos externos; la percepción visual, la percepción auditiva y el tacto. Un ejemplo de ello es el Marketing olfativo. ¿No os ha pasado alguna vez que habéis ido a una tienda determinada o a una cadena de comida y siempre huele igual? Eso hace que cuando huelas algo similar, te recuerde dicho establecimiento. Pretende crear una relación de posicionamiento mental con el consumidor para que sepa reconocer el lugar donde quiera que esté.

Otro ejemplo de Neuromarketing podría ser la navidad. Cuando vas a los establecimientos y compras los regalos, al escuchar los villancicos sientes siempre un fuerte impulso por comprar, y es por la relación auditiva con el ambiente.

En conclusión… ¿Y para qué sirve el Neuromarketing? Vender antes era una acción, ahora es una ciencia. La tecnología ayuda a que los estudios de Neuromarketing avancen a grandes pasos. Si conocemos subconsciente podremos pronosticar el futuro de las decisiones de compra de nuestro público objetivo. Y ese es un objetivo a largo plazo que persiguen las grandes marcas.

Como punto final, es importante recalcar que no se trata de manipulación de la mente del consumidor, sino de conocer su comportamiento para darle esos productos y servicios que necesita, lo cual es una ventaja a largo plazo.

En los últimos años, el avance de la tecnología ha permitido un estudio más avanzado del público objetivo para las grandes marcas y agencias. Cada vez más, las grandes marcas desean saber cómo reacciona un cliente ante un producto, qué impulso decide comprar una marca y no otra. De todo esto surge una nueva pregunta… ¿Y si entendemos cómo piensa el consumidor? Y de ahí nace la terminología que hoy comentaremos; El Neuromarketing.

Según la definición oficial, el neuromarketing es la aplicación de las técnicas de la neurociencia al marketing. Su objetivo es conocer y comprender los niveles de atención que muestran las personas a diferentes estímulos. De esta manera se trata de explicar el comportamiento de las personas desde la base de su actividad neuronal.

Imaginaros saber exactamente cómo responde un consumidor ante diferentes anuncios, productos, ante la sensación de un eslogan o por qué se decide por uno y por otro. Eso es exactamente lo que estudia el neuromarketing.

Pero, ¿qué mide exactamente el neuromarketing? Esta ciencia se centra en tres aspectos claves: la atención, la emoción y la memoria.

La misión de toda campaña de publicidad será captar la atención del usuario con un anuncio. Después, deberá transmitir una emoción durante el anuncio y finalmente deberá mostrar el producto en el momento adecuado, cuando el consumidor esté inmerso en él, para que así pueda recordarlo una vez que el anuncio acabe.

Este fin también lo consigue a través de estímulos externos; la percepción visual, la percepción auditiva y el tacto. Un ejemplo de ello es el Marketing olfativo. ¿No os ha pasado alguna vez que habéis ido a una tienda determinada o a una cadena de comida y siempre huele igual? Eso hace que cuando huelas algo similar, te recuerde dicho establecimiento. Pretende crear una relación de posicionamiento mental con el consumidor para que sepa reconocer el lugar donde quiera que esté.

Otro ejemplo de Neuromarketing podría ser la navidad. Cuando vas a los establecimientos y compras los regalos, al escuchar los villancicos sientes siempre un fuerte impulso por comprar, y es por la relación auditiva con el ambiente.

En resumidas cuentas… ¿Y para qué sirve el Neuromarketing? Vender antes era una acción, ahora es una ciencia. La tecnología ayuda a que los estudios de Neuromarketing avancen a grandes pasos. Si conocemos subconsciente podremos pronosticar el futuro de las decisiones de compra de nuestro público objetivo. Y ese es un objetivo a largo plazo que persiguen las grandes marcas.

Como punto final, es importante recalcar que no se trata de manipulación de la mente del consumidor, sino de conocer su comportamiento para darle esos productos y servicios que necesita, lo cual es una ventaja a largo plazo.

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